TANTO MONTA, MONTA TANTO

LA INHUMANA AVARICIA

Así como los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, firmaron la CONCORDIA DE SEGOVIA, en el siglo XV en el que se establecían los poderes de cada monarca, y formaban una unión inseparable, y la palabra de uno no estaba por encima del otro; así como el mismo Alejandro Magno cuando emprendía sus conquistas por Oriente y conseguía cortar el nudo del yugo que ataba los bueyes de Gordias con su espada, en lugar de desatarlo, consiguiendo de esta forma ser el dueño de Asia, la familia Ruiz Mateos monta y desmonta empresas, en el siglo XXI, al tiempo que amontonan sus ingresos, mientras que las gentes confían y les ceden los ahorros de toda una vida , todo un engaño solapado por su palabrería y su aparente “buen hacer”.

De casta le viene al galgo, sus hijos han heredado de su padre el goce de la buena vida, cueste lo que cueste, porte y figura bajo el cobijo de la religión.

No solo no están entre rejas, sino que, a fecha de hoy, traman el tercer intento de montar su “holding empresarial” con el relanzamiento de unos cuantos hoteles.

Pero esta familia carece de decencia y moral, para continuar el entramado del señor Ruíz Mateos, que esconde su patrimonio en un red de sociedades sin poseer nada a su nombre, este aparente “buen señor”, que lleva una treintena de años burlando a la justicia, haciendo de su capa un sallo y acometiendo lo que mejor sabe hacer, “montándoselo a costa de los demás” y enseñando a su trole artimañas de muy dudosa credibilidad para que continúe sus negocios y puedan mantener el estatus y el nivel social al que están acostumbrados desde su cuna.

No hay juez que pueda parar a esta mafia española que se ha convertido en una de las grandes lacras de nuestro país.

“Tanto monta, monta tanto”, el orden no importa, primero el padre y a posteriori los hijos, son iguales ante la ley, llamémosles “insolventes” pero con seis cuentas en Suiza.